Mecanismo legal que permite vender un inmueble heredado directamente a un comprador, saltando la inscripción previa a nombre de los herederos.
El tracto abreviado sucesorio es la herramienta más usada para vender propiedades que están en sucesión, porque ahorra tiempo y muchísimo dinero en honorarios de registro, tasas e impuestos. En lugar de inscribir la casa en el Registro de la Propiedad Inmueble a nombre de los tres hijos, y luego hacer una segunda escritura de venta a nombre del comprador, se hace todo en un solo acto.
¿Cómo funciona procesalmente?
Para usar el tracto abreviado, la sucesión debe estar avanzada: el juez debe haber dictado la Declaratoria de Herederos, se deben haber pagado la Tasa de Justicia y los aportes, y el juez debe haber emitido la orden de inscripción. Con esa orden judicial, los herederos contactan a un escribano, quien realiza la escritura de compraventa junto con el comprador. El escribano inscribe en el Registro, en un mismo movimiento, la transmisión del difunto a los herederos y de los herederos al comprador.
Beneficios clave
Además de evitar pagar doble escrituración, el tracto abreviado evita que la propiedad entre al patrimonio formal de los herederos. Si un heredero tiene un juicio civil o comercial en su contra y le dictan un embargo justo después de inscribir la declaratoria a su nombre, no podrían vender. Al hacer tracto abreviado y vender inmediatamente, el dinero entra directamente a los herederos, minimizando los riesgos de ataques de acreedores sobre el inmueble.