Derecho por el cual los descendientes de un heredero que falleció antes que el causante, o que renunció a la herencia, ocupan su lugar.
El derecho de representación es una ficción legal fundamental para proteger a las ramas familiares. El caso típico: el abuelo fallece en 2026, dejando dos hijos vivos (Tío A y Tío B) y un hijo que murió hace años (Padre C). El Padre C dejó dos hijos (los nietos). Por el derecho de representación, esos dos nietos heredan la parte que le hubiera correspondido a su Padre C si estuviera vivo.
¿Cómo se divide la herencia?
En el derecho de representación se hereda "por estirpe" (por rama familiar), no "por cabeza". En el ejemplo anterior, la herencia del abuelo se divide en 3 tercios: 1/3 para el Tío A, 1/3 para el Tío B, y el 1/3 restante se divide entre los dos nietos representantes (les toca 1/6 a cada uno). Los nietos no heredan lo mismo que los tíos, solo ocupan el porcentaje exacto de su padre muerto.
Casos en los que aplica
El derecho de representación no solo ocurre por la muerte prematura (premoriencia) del heredero. También aplica si el Padre C está vivo pero es declarado "indigno" (por intentar matar al abuelo o esconder el testamento) y es expulsado de la herencia, o si el Padre C repudia (renuncia formalmente) a la herencia del abuelo. En esos casos, los nietos pueden subir y ocupar su lugar, salvando los bienes para su rama familiar.